miércoles, 27 de noviembre de 2013

Apuntes para padres y educadores - El Feedback en el Aprendizaje

Las valoraciones que se llevan a cabo en el contexto educativo han mostrado tener una influencia sobre el desempeño y la motivación de los estudiantes. El sistema de valoraciones es, claramente, el más utilizado a nivel práctico (evaluación por medio de calificaciones a pruebas y trabajos, valoraciones generales de desempeño, medias de rendimiento…); sin embargo, muchas de estas valoraciones carecen de una base genuinamente educativa.


Un “8” en una prueba, proporciona estudiantes, padres y educadores información cuantitativa acerca del desempeño, pero deja un vacío a nivel cualitativo: ¿Qué habilidades están sustancialmente desarrolladas?, ¿Qué requiere un trabajo adicional?, ¿Qué áreas de deficiencia han de ser trabajadas en ese estudiante? ¿Cómo se puede fomentar un rendimiento mayor? ¿Cómo puede mejorar el estudiante?.
Estos aspectos que no abarca la valoración cuantitativa, pueden ser trabajados a nivel cualitativo por medio del Feedback, el cual representa una estrategia que ha mostrado un impacto claro y contundente sobre el desempeño de los alumnos.

¿Qué tipo de feedback estoy proporcionando?
¿Os suena alguna de estas frases?:
“Hay que trabajar un poco más y mejor”/ “La ortografía ha perjudicado el trabajo que has presentado”/ “En la próxima prueba has de dedicar más tiempo al estudio para aprobar”/ “Tienes que planificarte mejor”/ “Como no apruebes mates, no vuelves a usar la Play”.
El feedback negativo, que constituye otra forma de valoración, es una de las formas predominantes en las convenciones comunicativas universales, incluyendo el contexto educativo. A menudo la frecuencia y automatismo relacionados con su uso, tienen que ver con el desconocimiento acerca de estrategias de comunicación positiva o las pautas aprendidas a nivel personal o cultural en cuanto a comunicación.
Está comprobado, sin embargo, que cuando el Feedback es predominantemente negativo –aunque la intervención esté evidentemente dirigida a apoyar al estudiante en la consecución de sus metas- termina por desalentar el esfuerzo y el logro. Aún más, el feedback negativo se salta la primera regla se enseñanza: dirigir o encaminar. Este no proporciona alternativas constructivas que reorienten los esfuerzos hacia la meta educativa planteada.

Alternativas de valoración: Feedback Positivo
Es necesario ahondar en alternativas comunicativas para encontrar una forma adecuada de feedback que no resulte desalentadora para el aprendizaje del estudiante. ¿Qué aporta el Feedback positivo?
Su objetivo es proporcionar un contexto nutritivo al estudiante, de forma que este no se enfrente a los retos académicos sintiéndose derrotado.
-Constituye una estrategia de valoración de aprendizaje efectivo: dejará en el estudiante la sensación de que puede conseguir lo que sea que se proponga.
-Simplifica los campos de mejora y trabajo, dando un punto de partida al estudiante para que refuerce aquello en lo que está fallando.
Pautas generales para proporcionar un Feedback de Aprendizaje Efectivo

Los errores a menudo derivan en el incremento del conocimiento. Hagamos del feedback una herramienta genuinamente educativa, proporcionando un feedback capaz de traducir los errores en oportunidades de aprendizaje. No basta con señalar el error. El feedback debe sustentarse en lo que el alumno ha hecho BIEN, para luego abordar la forma en que el error puede ser traducido a un acierto.

Haz preguntas reflexivas. “He notado que en clases de Literatura sueles distraerte. ¿Qué elementos echas de menos en la clase para mantenerte atento?, ¿Qué alternativas podríamos emplear para redirigir tu atención a la tarea o a la clase?. Estas preguntas proporcionan un feedback seguro: se plantean de forma no amenazante, dejando claro aquello que se desea mejorar y buscando alternativas para hacerlo.
Haz uso del feedback en el momento oportuno. El feedback inmediato, no solo permitirá que el estudiante lo conecte con la tarea de aprendizaje, sino además reducirá su frustración ante los errores. Esto cobra especial relevancia cuando se trata de alumnos de corta edad que no serán capaces de asociar el feedback a la acción si no se hace de manera inmediata.
Ten en cuenta las necesidades individuales del alumno. Es importante ser sensible a las emociones del alumno en particular. La forma de proporcionar el feedback ha de tener en cuenta esto, no desalentar o perjudicar la autoestima, al tiempo que se estimula el trabajo y se explican los errores.
No tengas miedo de proporcionar un feedback. Suele ser difícil escuchar que hay algo que no estamos haciendo bien. Sin embargo, si no apuntamos aquello que requiere de mejora, el estudiante no tendrá la posibilidad de trabajar en ello y mejorar.
Con información de:  Teachthought , Heather Wolpert-Gawron , Scott Taylor y Edutopia.

Para más información, visita nuestro artículo acerca de Pautas para Proporcionar Feedback Positivo