viernes, 1 de agosto de 2014

El maestro como entrenador de pensamiento

Fotografía: T. Román
Estamos instalados en un sistema educativo en el que la regulación y sus limitaciones impiden ver el mundo de oportunidades que trasciende el aprendizaje fuera de las aulas.
A nivel social, también estamos instalados en un debate poco exigente. Estamos permitiendo y conformándonos con un 30% de abandono escolar (y esto no significa que este 30% no tenga la capacidad intelectual o académica suficiente para continuar sus estudios). Estamos asumiendo que se están perdiendo alumnos brillantes en España sencillamente porque el sistema no los acompaña. Como sociedad, debemos ser más exigentes.
Con respecto al sector, lo ideal es que estuviese más abierto al cambio, que debería ser facilitado por la Administración y acompañado por las familias y por los profesores.
En este cambio de paradigma educativo, los alumnos siempre serán los mejores aliados.
En este mismo contexto, los profesores del siglo XX intentan educar a jóvenes del siglo XXI en unas escuelas del siglo XIX, tienen que ser capaces de reinventar su rol y les estamos exigiendo que así lo hagan, lo que no les resulta nada fácil. Están atados por las estrictas regulaciones de la administración, no encuentran o no les ofrecen las herramientas necesarias para enseñar a unas nuevas generaciones de jóvenes que no responden de la misma manera que las anteriores a la educación escolar y no se sienten apoyados por la sociedad para recuperar la autoridad perdida.
Hay una necesidad imperiosa de profesionalizar y dignificar la función docente, que en España está muy por debajo de varios países europeos. Consecuencias de esta situación es el alto número de "profesores quemados" que existen en España. Se evidencia una baja colaboración entre profesionales. "los docentes españoles son de los que menos colaboran entre ellos", según el informe Talis.
Fotografía: T. Román
Uno de los temas a considerar sería elevar las notas de corte para acceder a la carrera, que solo será posible cuando la sociedad reconozca mejor su función, se están pidiendo notas de 8 para algunas carreras y de 5 para ser profesor, esto denota una "sociedad enferma". Otro, pasa por la transformación del modelo formativo de las facultades de Magisterio para evitar la repetición del modelo educativo que el propio alumno vivió, que permita una selección de los aspirantes realmente vocacionales, que conecte educación y tecnología, que tenga en cuenta las formas de pensar de cada estudiante... es decir, la facultad de Magisterio debe transformar su metodología para ser en sí misma un ejemplo del modelo educativo en el que quiere educar a sus alumnos.
Siguiendo con la lista, otro tema que no se está teniendo en cuenta, y creemos que es de vital importancia, es el sistema de evaluación. Solo se está evaluando al alumno y en competencias muy específicas. No se evalúa al profesor, ni a la institución, ni al sistema, ni a los padres. Es un modelo que no funciona, el alumno se siente con todo el peso y responsabilidad sobre sus resultados y esto no es justo. Si están implicados varios actores, evaluemos a todos, no solo al último eslabón de la cadena y al más débil.
Nieves Segovia, directora de los centros educativos SEK, comenta que "hay varios elementos que ejercen de protección para que una disrupción tan evidente y necesaria no suceda en este sector. En primer lugar, la educación es un sector muy regulado y la mayoría de los agentes están instalados en un modelo tradicional. A veces, por un sentido de protección personal; de hecho, algunos padres buscan para sus hijos un modelo de educación similar al que ellos conocieron, porque para ellos es una zona de tranquilidad y seguridad, y cuesta comprender un modelo más innovador de enseñanza que rompe con algunos de los códigos de referencia que tiene la familia."
Igual que tendemos hacia una medicina personalizada, genómica a la medida del código genético, también debemos tender hacia una educación personalizada que adecue la enseñanza al ritmo y al estilo de aprendizaje de cada alumno. Hoy en día, en aulas convencionales de más de veinte alumnos y un solo profesor, esto es una utopía y no se percibe una tendencia a implantar este modelo por los motivos que hemos visto anteriormente. Es una gran paradoja pensar que la tecnología, que precisamente ha desintermediado el acceso al conocimiento, no haya sido en el sector de la educación donde primero haya irrumpido.
Ilustración: Kreadis
La transmisión del conocimiento ya no será el fin que persiga la educación. Tenemos acceso al conocimiento a través de internet sin necesidad de contar con un profesor para ello.
El eje de la transformación tiene que venir de la mano de la figura del profesor, principalmente. El buen maestro se evidenciará por el buen uso que haga de herramientas tecnológicas. Se necesita la figura del maestro entrenador del pensamiento que guía el aprendizaje y apoya al alumno. Ahora queda lejos y poco respetado el modelo de entrar, explicar y, como por desgracia dice un reciente informe, dedicar el 30 por ciento del tiempo a mandar callar.
La innovación se produce cuando existe un espíritu de querer hacer las cosas diferentes tanto por parte de profesores, como por parte del liderazgo del centro educativo, y por parte de la comunidad de compañeros y de alumnos. En este sentido, el rol de la Administración es fomentar espacios de libertad y de innovación para permitir este avance.
Con respecto al uso de la tecnología hay un gran debate sobre si «móvil sí, móvil no en edades tempranas, digamos 9-10 años». Nos parecerá bien o no, pero el caso es que lo tienen y nuestra labor como instituciones, docentes, padres y sociedad será el conseguir que hagan un uso inteligente y eficiente de esas herramientas.
En lo concerniente a la percepción de la pérdida de valores básicos de la educación, como son disciplina y esfuerzo, un importante apunte que rescatamos es que no basta con que se esfuerce el alumno. En este sentido, tanto profesores, como instituciones educativas, administración, padres y toda la sociedad tienen que hacer esfuerzos. Siempre tenemos que estar aprendiendo, todos, y esto tiene que permear al alumno. Los esfuerzos por parte de profesores y padres serán los que mayor impacto tengan directamente sobre el alumno, en primera instancia.
Ilustración: Kreadis
Andreas Schleicher, director del Informe Pisa de la OCDE, comenta que "la falta de motivación por parte de los estudiantes es la consecuencia y no la causa del problema". Asegura que lo que se enseña en la escuela cada vez está más alejado de lo que hace falta para salir adelante en las sociedades modernas. "Los jóvenes dominan las tecnologías y los contenidos de la comunicación, pero cuando llegan a la escuela lo primero que les dicen es que apaguen ese botón. Cuando se inventó la escuela pública, todo lo que pasaba allí tenía sentido. A los jóvenes les ofrecían en la escuela conocimientos y destrezas que les iban a durar toda la vida... pero ya no es así".
En el informe Talis se preguntó a los docentes españoles en que necesitan más formación, un 18% habla del control de la disciplina, el 26% reclaman más formación en nuevas tecnologías y, lo más reseñable es que un 35% piden atención a necesidades especiales de aprendizaje.
"El reto de la escuela es crear buenos sistemas de apoyo para que cada profesor sea consciente de sus propias debilidades, y eso significa muchas veces cambiar lo que ellos creían que era mejor. Es necesario ofrecerles buenas prácticas en cada área específica y, sobre todo, motivarles para llevar a cabo los cambios necesarios, lo cual se puede hacer a través de sencillos incentivos materiales", dice Andreas Schleicher.
Fotografía: Mercedes Albizua
Los cambios que se proponen son desde simplemente atraer a los alumnos con cosas cotidianas (Francisco Caballero, siempre cuenta cómo usa el recibo de la luz para enseñar Matemáticas), hasta los más revolucionarios que piden reducir el número de materias, hoy muchas y estancas, y pasar a un tipo de enseñanza más parecido al que puede haber en Internet, es decir, ir saltando de un tema a otro, de un área a otra sin corsés.
Ya existen iniciativas muy interesantes al respecto, como la iniciada por la Fundación Transforma, "Un Pacto por el Talento" y "Transforma Talento" que han sido respaldadas por 180 expertos nacionales e internacionales entre los que se encuentran padres, alumnos, educadores, científicos, emprendedores y empresarios de todos los ámbitos de la sociedad civil, y que entre el 2014 y el 2016 se focalizarán en la economía del talento otorgando un lugar prioritario a la educación.
Gracias a las redes sociales podemos conocer también iniciativas particulares como la de "Justifica tu Respuesta" de Jordi Moll, profesor en Baleares, con una visión muy alineada a la que tenemos del profesor como "entrenador del pensamiento", a quien recientemente se le ha otorgado el tercer premio Educa en Digital en la categoría de Blogs Educativos.


También existen webs con contenidos muy innovadores e interesantes para aquellos profesores que están interesados en desarrollarse en este sentido. Incluimos algunas en "Fuentes" que nos han inspirado para realizar este artículo.
Os dejamos con dos vídeos interesantes. El primero es un fragmento de la charla TEDx de Gonzalo Frasca en la que nos explica fantásticamente bien y de una forma muy clarita cómo funciona la educación hoy en día. El ejemplo que ha utilizado nos encanta!!



El segundo es el vídeo promocional que ha preparado Fundación Transforma.

Fuentes:
  • Entrevista de Blanca Torquemada a Nieves Segovia en el Congreso Global Forum Education SEK Madrid, 2010 - para ABC.
  • Executive Excellence nº111 abril 2014
  • La era del profesor desorientado - J.A.Aunión - elpais.com
  • www,transformatalento.es
  • www.ftransformaespana.es
  • http://justificaturespuesta.com/
  • www.educaendigital.com
  • www.edutopía.org - ´The George Lucas Educational Foundation