lunes, 7 de septiembre de 2015

Tecnología antes de los 12 años

Foto: Hannelore Schneider
Durante la última década ha habido mucha cobertura mediática en todo lo relacionado con las ventajas y desventajas de la exposición temprana de niños a la tecnología. Sin embargo, encontramos que se presenta evidencia que respalda ambas posiciones y que, en muchos casos, es ambigua o poco fiable.

La Academia Americana de Pediatría y la Sociedad Canadiense de Pediatría establecen que no es recomendable que los bebés de 0 a 2 años tengan contacto con dispositivos portátiles; de 3 a 5 años restringirlos a una hora por día, y de 6 a 18 años a 2 horas por día.
Estudios de la Fundación Kaiser y de “Active Healthy Kids”, Canadá, advierten que los dispositivos portátiles han aumentado de forma espectacular el acceso, uso y abuso de las tecnologías digitales, especialmente por niños de muy corta edad; también informan que hoy en día los niños y jóvenes están expuestos más tiempo que la cantidad recomendada (de 4 a 5 veces más).
Actualmente los adolescentes otorgan un valor fundamental a las nuevas tecnologías, como un signo de identidad y de estatus, y su uso se ha convertido en prioritario en su vida.
“Estar conectado y poseer las últimas tecnologías es para ellos indispensable"
Hasta no hace mucho, el móvil que los padres les daban a sus hijos significaba tranquilidad, tenerlos “controlados” y localizados. Pero ahora, cada vez vemos a más jóvenes llevar sus dispositivos a todas partes y los padres perciben que las nuevas tecnologías pueden ser una gran amenaza que pueden generar en los jóvenes una conducta adictiva.
Se han analizado y clasificado varios trabajos y estudios (Nunez-Smith M 2004, Zimmerman F 2007, Hancox R 2005, Murray J 2006) en los que se concluye que existe una clara correlación entre los resultados negativos para la salud y las horas de exposición a dispositivos tecnológicos (TV, PC's, tablets, móviles, chats, videojuegos, etc.)
Los resultados de dichos estudios reflejan que los métodos que estamos utilizando en la actualidad para educar a nuestros hijos en cuanto a tecnología se refiere, dejan mucho que desear en términos de sostenibilidad. Esta es una idea comprensible dada la novedad del “fenómeno digital” y las diferencias intergeneracionales que roza.
Las nuevas tecnologías tienen beneficios e inconvenientes a cualquier edad. Estimulan el desarrollo, les enseñan y les entretienen; pero también pueden causar sedentarismo, falta de socialización y riesgo de exposición a contenidos inapropiados. Es necesaria una revolución educativa para conseguir que sólo haya ventajas. La información solo puede entenderse adecuadamente a través de un sistema coherente de valores.
El modelo sostenible aboga por la realización de un trabajo de base. "Educar a un hijo es como construir una casa. Lo más importante es la base" (www.zonein.ca)
Existen cuatro factores críticos para el desarrollo óptimo del niño y su aprendizaje, según podemos observar en la siguiente ilustración:

Movimiento y juego son clave no solo para el desarrollo y aprendizaje del niño, sino también para su supervivencia. Uno de cada tres niños en EEUU y Canadá sufre de obesidad, lo que aumenta el riesgo de diabetes, ictus e infartos.
Muchos padres piensan que el lugar más seguro para el niño es la casa. Sin embargo, el acceso diario a espacios verdes mejora la salud física y mental y fomenta el desarrollo de la atención y el aprendizaje.
Es importante un equilibrio entre las relaciones “digitales” y las directas, desconectarse de la tecnología, reconectar con el niño y fomentar las relaciones interpersonales directas para que pueda desarrollar una buena autorregulación.
A partir de una determinada edad, los padres consienten que sus hijos salgan de casa solos, pero antes de eso se aseguran, por ejemplo, de haberles enseñado el camino a casa y al colegio, a mirar a ambos lados de la calle antes de cruzar, a no hablar con desconocidos y a no pasar por lugares peligrosos. De la misma manera, no hay que tenerle miedo a que utilicen las TIC, siempre y cuando nos preocupemos igualmente de enseñarles a hacerlo de manera responsable y segura.
El ocio de los niños se caracteriza por ser cada vez más tecnológico, más pasivo y más individual. Es evidente que los videojuegos son divertidos y estimulantes para los menores, pero resulta muy poco recomendable que monopolicen todo su tiempo libre y de ocio.

El tiempo libre es una oportunidad de aprendizaje vital que potencia el adecuado desarrollo de los menores. Una buena gestión del mismo debe incluir actividades diversas: deportes, actividades en la naturaleza, actividades familiares, con amigos, eventos culturales, etc. Por ello jugar a videojuegos es una buena forma de invertir en tiempo libre, siempre y cuando no sea la única.
Compartimos algunas recomendaciones y un decálogo de buenas prácticas para el uso de las Tics.

  •  Navega en Internet con tus hijos, oriéntales sobre las páginas más fiables, y enséñales a navegar con un objetivo claro marcado de antemano. Transmíteles que nunca deben proporcionar datos personales en la red.
  •  Selecciona los videojuegos a los que juegan tus hijos según las Normas PEGI (edad y contenidos). No olvides supervisar también los juegos que se intercambian entre los amigos. Y juega con ellos en alguna ocasión.
  •  Establece normas claras para regular el uso de Internet, videojuegos y el móvil. Debe estar muy claro cuándo, cuánto y dónde los utilizan.
  •  Enseña a tus hijos que el móvil es para llamadas cortas y urgentes. Hazles responsables de su consumo, que siempre debe ser limitado y estar controlado por ti.
  •  Haz uso de los programas de control parental tanto en el ordenador como en las videoconsolas, para evitar que tus hijos se encuentren contenidos inadecuados para su edad.
  •  Mantente al corriente de los avances de las Nuevas Tecnologías, para que la llamada “brecha digital” no suponga un obstáculo en tu labor de proteger a tus hijos.
  •  Dialoga con tus hijos, favorece la comunicación positiva y la escucha activa.
  •  Edúcales en la gestión inteligente del ocio y del tiempo libre.
  •  Esfuérzate para que tus hijos encuentren en ti la confianza y el apoyo para contarte cualquier problema.
  •  No olvides ser consecuente y dar ejemplo en tu interacción con las nuevas tecnologías y transmite siempre a tus hijos tu amor incondicional.


Como conclusión señalar la evidencia de que el uso de las nuevas tecnologías ha multiplicado los canales para recibir y enviar mensajes y esto, naturalmente, complica su control. Por este motivo, siempre hay que interesarse por su día a día y estar actualizado, incluir la tecnología y nuestra curiosidad hacia ella en nuestras conversaciones familiares, sin hacer de la conversación un interrogatorio.

Fuentes:

  • http://www.elnuevoherald.com/vivir-mejor/en-familia/article2037729.html#storylink=cpy
  • www.saintapp.com
  • kiddia.org - Educar para proteger - Guía de formación TIC para padres y madres de menores de 3 a 11 años. - Junta de Andalucía
  • Guía para padres con hijos en Educación Primaria sobre el uso saludable de las nuevas tecnologías - Defensor del Menor CAM - Fundación Gaudium - Obra social Caja Madrid.
  • www.huffingtonpost.com
  • www.faros.hsjdbcn.org
  • www.zonein.ca - Zone'in Programs Inc.
  • Charla "Cómo hacer de nuestros hijos personas felices. Aprender a educar" - Gª Aguado y Castaño