domingo, 31 de enero de 2016

Practicar la "Sabiduría" en el aula: 10 afirmaciones guía

A menudo se considera que existen 4 aspectos básicos que hacen de una clase “más humana”: Sabiduría, Inclusión, Comunidad e Innovación. La primera de ellas, permite que el educador y los estudiantes perciban su clase como un todo, enfocándose en la búsqueda tenaz de la comprensión, con plena conciencia de sí mismos y de cómo se relacionan con el mundo que les rodea.


La sabiduría es un concepto que implica distintos ángulos, lo que dificulta exponer una definición concreta de la misma. En términos básicos, la sabiduría tiene que ver con comprender el valor de las ideas y siempre posicionar el conocimiento en el contexto de la duda, respetando los límites que impone nuestra propia comprensión. Asimismo implica la integración del conocimiento a la vida cotidiana, y la prudencia en cuanto a nuestras acciones y expresión de opiniones teniendo en cuenta el mundo de opiniones y realidades que nos rodea.

Las aulas de clase son vistas frecuentemente como lugares académicos de datos y rendimiento. Se trata de espacios de aprendizaje especialmente caracterizados por números y niveles, que dejan un poco de lado lo que tiene que ver con la curiosidad, la innovación e incluso la auténtica comprensión. En este sentido, muchos se cuestionan en la actualidad la posibilidad de que hayamos puesto hasta el momento más importancia en los procesos, políticas y procedimientos que en los seres humanos.

Frente a esto, la actualidad nos anima a introducir cambios en el aula que tomen en consideración aquello que se ha relegado al contexto extra-escolar. De cara al reto de entrenarnos y entrenar al estudiante en lo que implica la “sabiduría”, Terry Heick propone una serie de afirmaciones que buscan la manera de integrar esta característica a las aulas:

1. “Valoramos nuestras preguntas por encima de nuestras respuestas”.

2. “Vemos cómo nuestra perspectiva tiene un impacto sobre cómo percibimos la realidad. Vemos cómo nuestras acciones tienen un impacto sobre dicha realidad”.

3. “Comparamos y vemos el espacio que hay entre lo que creemos que sabemos con lo que aún queda por aprender”.

4. “Vemos las relaciones entre nosotros y los que nos rodean como complejas, importantes y en constante cambio”.

5. “Intentamos asir y comprender el significado y significación de lo que aprendemos”.

6. “Sabemos que nuestra comprensión sincera empieza con darnos cuenta que muchas cosas que no conocemos, merece la pena ser conocidas”.

7. “Buscamos en nosotros mismos antes que en los demás la parcialidad o sesgos en nuestros pensamientos”.

8. “Valoramos nuestro tiempo y nuestro lugar”.

9. “Aceptamos la incertidumbre”.

10. “Minimizamos la brecha que separa aquello que aprendemos de la forma en la que vivimos. Trasladamos el conocimiento a nuestra vida diaria”.

Cada vez que seguimos y recordamos estas “declaraciones” o “afirmaciones”, introducimos la práctica de la sabiduría al proceso de aprendizaje, siguiendo sus cuatro valores principales: conocimiento, experiencia, prudencia y justicia.

Artículo original de Terry Heick para edutopia: The Definition of Wisdom; How To Value Wisdom Over Knowledge In Your Classroom