viernes, 30 de septiembre de 2016

10 características de un entorno de aprendizaje altamente eficaz

Nos gustaría pensar en el aula como un lugar “intelectualmente activo”. El aprendizaje que caracteriza el modelo del Siglo XXI, es un aprendizaje progresivo, altamente eficaz, conducente y centrado en el estudiante. Pero, ¿qué significa realmente esto?

La realidad nos muestra que no hay una única respuesta a esta pregunta, sin embargo, para conseguir una aproximación más coherente, es necesario que intentemos dejar de ver el aprendizaje y la enseñanza como dos cosas diferentes e individuales. Estas, en realidad, han de compartir cosas como la curiosidad, autenticidad, el auto-conocimiento y el afecto, aunque sean abstracciones que resulten difíciles de precisar. Estos aspectos suelen definir al aula altamente eficaz, es por ello que intentaremos hacer un compendio de dichas características de manera que puedan servirnos como criterio.

Las 10 características que hemos detectado que definen un entorno de aprendizaje altamente eficaz, son:

1. Los estudiantes plantean preguntas –buenas preguntas. Este es un aspecto crucial para que el proceso de aprendizaje realmente funcione.

El papel de la curiosidad es cada vez más estudiado (aunque no lo suficiente y continúa siendo infravalorado), y dichas investigaciones apuntan que si un estudiante se sumerge en cualquier actividad con poca o ninguna curiosidad natural, la posibilidad de una interacción significativa con los textos y tareas específicas es escasa y poco prometedora.

Muchos educadores ‘obligan’ a los estudiantes a hacer preguntas al comienzo de las lecciones o temas tratados, a menudo en vano. Las preguntas cliché que reflejan poca comprensión del contenido, pueden desalentar a los profesores a abrir un espacio de cuestionamientos para los estudiantes. Pero el hecho es que, si los estudiantes no pueden hacer buenas preguntas -más allá de la edad que tengan-, quiere decir que alguna parte del aprendizaje está “desconectada” y por tanto algo no está funcionando.

2. Las preguntas tienen más valor que las respuestas

Las preguntas son más importantes que las respuestas, por tanto tiene sentido que, si las buenas preguntas guían el aprendizaje, se les asigne un valor a las mismas. Esto significa darles un espacio privilegiado en las actividades (como por ejemplo, hacer preguntas acerca de una lección, en lugar de que los deberes sean dar respuestas a una serie de preguntas hechas por el profesor). Es necesario darles crédito a las preguntas que se plantean los estudiantes, animar a la creatividad a través de estas o simplemente elogiarlas y respetarlas.

3. Las ideas provienen de fuentes divergentes

Las ideas para lecciones, lecturas, exámenes y proyectos –el cuerpo del aprendizaje formal- deben provenir de una variedad de fuentes. Si todas ellas provienen de un cuerpo único y específico de conocimiento, herramientas y referencias, se corre el riesgo de orientarse a una dirección unívoca y poco plural de aprendizaje. Una alternativa a esto sería considerar diversas fuentes, tales como mentores profesionales y culturales, el contexto que brinda la comunidad a la que se pertenece, contenido de expertos fuera del campo educativo o incluso de los mismos estudiantes. Cuando estas diversas fuentes se contradicen entre ellas, hemos de usar ese hecho como un “momento de enseñanza”, dado que lo cierto es que esa es precisamente la forma en la que se mueve el mundo real.

4. Se utilizan diversos modelos de enseñanza

En la actualidad hay modelos de enseñanza variados que continúan explorando sus propias posibilidades y aumentan el número de herramientas y estrategias que los integran. Algunos ejemplos de estos son el aprendizaje basado en proyectos, el aprendizaje basado en el cuestionamiento, el aprendizaje cooperativo, el e-learning… las posibilidades son muchas.

Es probable que ningún modelo sea tan “perfecto” o “extraordinario” como para ajustarse a todos los puntos del contenido curricular y la diversidad de los estudiantes. Por tanto una característica de una clase altamente eficaz reside precisamente en la diversidad de modelos, lo que a su vez tiene el beneficio secundario de mejorar la capacidad del educador a largo plazo.

5. El aprendizaje que se da en el aula, se traslada a una comunidad conectada a dicha aula

En los entornos de aprendizaje altamente eficaces, el aprendizaje no necesita ser radicalmente re-ajustado para que tenga un sentido en cuanto al “mundo real”, ya que éste corresponde precisamente a su punto de partida y a su objetivo final. Depender por defecto de que la transferencia radical del conocimiento adquirido en el aula al mundo real ocurra íntegramente en la mente de los estudiantes, puede que no sea la mejor elección. Planificar desde el principio cómo se da esta transferencia del conocimiento adquirido al mundo en el que vivimos ha de ser una tarea a incorporar en la enseñanza.

6. El aprendizaje es personalizado a través de una variedad de criterios

El aprendizaje personalizado es probablemente el futuro de la enseñanza, y dado que de momento la tarea de ‘encaminar’ el aprendizaje de los estudiantes recae prácticamente de lleno en los hombros del educador, la personalización de la enseñanza se convierte en un gran reto. Una alternativa es personalizar el aprendizaje según una variedad de criterios, por ejemplo, no solo basado en el nivel de lectura de los estudiantes, sino también en el interés que demuestran, las preguntas que realizan, la preparación previa de los contenidos que lleva a cabo cada uno de ellos, así como otros que puedan ocurrírsele al profesor. De esta forma es más probable que según se vayan ajustando el ritmo de las clases, la forma de presentar o trabajar el contenido y otros aspectos según lo observado, se tenga mejor oportunidad para descubrir aquello que los estudiantes realmente “necesitan” para sacar el máximo de la experiencia educativa.

7. La valoración es persistente, auténtica, transparente y nunca punitiva

La evaluación es un intento (a menudo torpe) para saber lo que el estudiante comprende. Mientras más infrecuente, estandarizada o amenazante resulte dicha evaluación, existirá más propensión a establecer una distancia entre los “buenos estudiantes” y los “buenos pensadores”. ¿Por qué están siendo evaluados los estudiantes? ¿Qué implica la evaluación para ellos y sus futuras oportunidades para mejorar?. Además de esto, en las clases altamente eficaces, el feedback es rápido, incluso cuando las calificaciones puedan no serlo.

8. Los criterios para el éxito son balanceados y transparentes

Los estudiantes de una clase altamente eficaz no deberían tener que adivinar a qué nos referimos cuando hablamos de éxito. El éxito tampoco debería ponderarse enteramente en factores individuales (como “nivel de participación”, resultados globales en las asignaturas…), sino más bien estar integrado significativamente en un marco coherente con sentido, no para los educadores o los expertos, sino para los estudiantes.

9. Los hábitos de aprendizaje son modelados de forma constante

Los hábitos cognitivos, meta-cognitivos y conductuales son modelados constantemente. Curiosidad, persistencia, flexibilidad, capacidad para priorizar, creatividad y colaboración son excelentes puntos de partida. Lo que a menudo los estudiantes aprenden de aquellos que les rodean es menos “directamente didáctico” y más “indirectamente observacional”, lo cual quiere decir que el estudiante aprende constantemente, en especial de las relaciones con los demás. Asimismo, el educador enseña todo el tiempo, incluso cuando no está inmerso directamente en el material didáctico. Se enseña y se aprende desde lo que el profesor es y transmite.  

10. Hay oportunidades constantes para practicar

El viejo pensamiento es “re-visitado”. Se reflexiona sobre los antiguos errores. Ideas complejas son revisadas desde nuevos ángulos. Conceptos divergentes se contrastan. Se viaja de arriba abajo a través de la taxonomía de Bloom (Conocimiento, Comprensión, Aplicación, Análisis, Síntesis, Evaluación), desde lo simple a lo complejo, en un esfuerzo por maximizar las oportunidades del estudiante de aprender –y demostrar dicho aprendizaje y comprensión- del contenido.


Artículo de Terry Heick para Teachthought- Traducción de Kreadis