lunes, 30 de enero de 2017

Equidad de género en el aula: Reflexiones para los educadores

Cada vez se amplían las reflexiones y acciones destinadas a crear espacios de igualdad en los distintos contextos en los que nos desenvolvemos. Aún así, los sesgos en cuanto a género se siguen colando en nuestro día a día de forma más o menos sutil. La educación es la primera y más potente herramienta con la que contamos para combatir dichos sesgos, de manera que se pueda partir de una posición reflexiva e integradora que permita oportunidades equitativas para todos los individuos como parte de la sociedad.

En este sentido, los profesores y educadores tienen un papel importante en el momento de sentar las bases de cara a dicha equidad. Rebecca Alber, educadora y consultora en educación, reflexiona al respecto en un artículo para Edutopia, apuntando algunas ideas para reflexionar y trabajar sobre la igualdad en el contexto de la enseñanza.

Revisamos sus apuntes al respecto:

He trabajado durante dos décadas en escuelas públicas, y he detectado una tendencia en lo que respecta a la participación de las estudiantes en la clase: En el pasado, al observar las clases de primaria, un buen número de niñas se animaban de forma continua a pedir la palabra, compartir sus opiniones e ideas y a leer en voz alta de manera voluntaria. Actualmente trabajo con estudiantes de secundaria y bachillerato y es palpable un cambio que se da alrededor del primer año de ESO: Las estudiantes son mucho más reservadas y menos participativas que en los años de educación primaria.
¿Qué puede estar detrás de este preocupante cambio?

Durante la pubertad, los niños parecen fuertemente influenciados por las normas tradicionales de género, amplificadas por la cultura popular. Las investigaciones en el campo de la educación han encontrado que el estereotipo del ‘varón asertivo’ y la ‘mujer pasiva’, son a menudo reforzados en nuestras escuelas y en cada aula. Por ejemplo, la publicidad “Como una niña” (En inglés original: “Like a girl”) intenta, a la vez, captar y romper con dicho estereotipo de género.



Disparidad de Género en la participación y en el material curricular

¿Qué suele ocurrir en las aulas? En gran amplitud de observaciones en niveles de ESO y Bachillerato, los estudiantes masculinos a menudo lideran y dominan las discusiones de clase. Estos piden la palabra de manera más frecuente que las estudiantes para responder a preguntas o participar en propuestas académicas. De acuerdo a la investigación realizada por Fengshu Liu, esto condiciona inconscientemente a los profesores a confiar en sus estudiantes varones como principales participantes y voluntarios. El resultado de ello es que las niñas son llamadas con menor frecuencia, alimentando su falta de participación, lo que conlleva a un sesgo de género inintencionado en las prácticas educativas y didácticas.

Los investigadores D. Saker, M. Saker y K. Zittleman describen en su obra en cuanto a los sesgos de género en la educación, observaciones en escuelas públicas y privadas en Estados Unidos que han tenido lugar durante varios años. Los investigadores encontraron que, a partir de los años de secundaria, los profesores se dedican con menos frecuencia a las estudiantes femeninas, haciéndoles menos preguntas, mientras que al mismo tiempo se provee a los estudiantes masculinos de mayor feedback.

Los autores observaron asimismo que había una distribución desigual en cuanto al tiempo, atención y energía del profesor, a favor de los estudiantes varones. Después de miles de horas de observación en diversas aulas y niveles de educación, el equipo de investigación reportó que la cantidad de estereotipos de género en las clases y prácticas educativas eran “alarmantes”.

Además de estos sesgos de género en relación con la participación en clase y la atención del profesor, la investigadora educativa Kathleen Weiler observó un sesgo importante en cuanto al material usado en clase. Weiler encontró gran predominancia de figuras y contenido masculino en el material curricular que suele utilizarse, algo que, al menos en Estados Unidos, prevalece en todas las escuelas del país.

Sadker, Sadker y Zittleman apuntaron en sus hallazgos a nivel nacional, que los personajes masculinos continúan dominando y superando numéricamente a los personajes femeninos (en una escala de 2-1) en los materiales curriculares.

Examinando nuestras prácticas y material escolar

Los sesgos ocultos que se encuentran en el material educativo y en las formas de socialización de los roles de género, conllevan a un contexto de desigualdad en la educación para niñas y niños. ¿Qué cambios podemos hacer para crear un contexto de aprendizaje más equitativo para todos los estudiantes?

Tomemos un momento para considerar las siguientes preguntas desde tu papel como educador, reflexionando sobre la equidad de género en tu propia aula:

1. ¿Alguno de los libros incluidos en el currículum escolar omite a niñas o mujeres o desaíra sus experiencias? ¿Cómo son representados los niños y hombres?

2. ¿Los personajes femeninos y masculinos son presentados en roles de género estereotípicamente cerrados en los libros de texto que usas en clase? Si esto es así o se trata de libros históricos, ¿Cómo puedes enseñar a los estudiantes a ser críticos en cuanto a las limitaciones de los roles de género presentados en dichos textos?

3. ¿Suelen tus prácticas educativas motivar hacia el empoderamiento y hacia comportamientos no-sexistas en los estudiantes? ¿Desapruebas estereotipos de género, tanto masculino como femenino, en el contenido de tus lecciones?

4. Si tenéis una biblioteca de aula, ¿Hay un balance en el género de los autores? ¿Hay suficientes libros con protagonistas femeninas fuertes y competentes? ¿Los libros de no-ficción cuentan o caracterizan a mujeres y niñas notables?

5. ¿De qué formas puedes potenciar la equidad de género en la participación en el aula?

6. ¿Haces, tanto a niñas como a niños, preguntas que representen un desafío para ambos? Durante las discusiones y debates en clase, ¿Animas diligente y profundamente tanto a niñas como a niños a participar?


Estrategias para mejorar las prácticas y el currículo escolar

Aquí algunas ideas para mejorar la equidad de género en la clase:

1. Si encuentras una mayoría de hombres en los autores, científicos y matemáticos incluidos en los libros de texto vigentes, haz tu propia búsqueda para complementar dicho compendio con personajes femeninos destacados histórica y socialmente.

2. Al hacer preguntas abiertas a la clase, intenta no nombrar de manera inmediata a aquellos estudiantes que piden la palabra, de forma que si existe la posibilidad de que alguno se anime posteriormente a participar, pueda tener la oportunidad de hacerlo.

3. Sé sensible al momento de invitar a algún estudiante a participar en las discusiones o debates en clase, asegurándote proactivamente de que todos los estudiantes (independientemente de su género, pertenencia ética o habilidades de aprendizaje) puedan ser incluidos en las actividades participativas.

4. Señala y denuncia aquellas nociones o terminología usadas en los libros de texto de clase que puedan ser sexistas. También puedes señalar cualquier lenguaje que haga alusión a estereotipos de género usado por los estudiantes en el aula y valerte de ello para fomentar discusiones y reflexiones más amplias o profundas al respecto.

5. Si lo consideras necesario, graba tus clases para tener la posibilidad de hacer una revisión más exhaustiva de tu propia interacción con tus estudiantes. También puedes invitar a un colega o compañero a observar tu clase y métodos de enseñanza, de manera que tome nota acerca de la dinámica predominante en las actividades participativas y tus tendencias didácticas.

6. Diseña una unidad de estudio o clase basada en la exploración junto con tus estudiantes de los problemas de género, autoimagen y equidad. En la actualidad, hay diversas herramientas puestas a disposición de los profesores para explorar y concientizar acerca de este tipo de temas.

Interrumpir las desigualdades de género

La educación es una herramienta vital para disminuir la brecha entre las oportunidades que tienen mujeres y hombres en la actualidad. Es necesario que los profesores podamos monitorizar y ser sensibles de forma continua ante los posibles sesgos que existen en el contexto escolar, para minimizar su impacto en las oportunidades para aprender y conseguir metas y logros de todos los estudiantes.

Todos necesitamos trabajar para ser más conscientes y sensibles ante cualquier tendencia de sesgo en cuanto a género. Necesitamos estrategias que nos ayuden a reflexionar y a cambiar cualquier práctica que vaya en contra de la equidad, así como comprometernos a combatir los sesgos de género en el material y contexto escolar.

Artículo original de Rebecca Alber para Edutopia: Gender Equityin the Classroom. Traducción y adaptación de Kreadis. 

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